Visiones e Intentos de este proyecto

La visión principal que nos guía es ir creando, explorando, difundiendo empezando desde lo pequeño, lo cercano, lo inmediato, para así ir creciendo en espiral pero siempre de una forma envolvente para que no queden espacios desatentidos en una dimensión demasiado grande para nuestra capacidad de intuír, reflexionar y accionar.

13.11.14

USOS MEDICINALES DEL AJO Y RECETAS PARA UTILIZARLO:




Se dice que el ajo puede curar todos los problemas de salud, menos el que él mismo provoca: el mal aliento.
Los antiguos Egipcios,  Griegos y Romanos lo utilizaban para curar muchas enfermedades y hoy en día todavía es una planta poderosa y  útil para curar.
El ajo es más efectivo cuando está fresco o en jugo. El ajo que ha sido cocinado o al que ya se le quitó el olor, sabe bien, pero ya no servirá como una potente medicina para el cuerpo.

USOS DEL AJO:
- gripes    -fiebre     - tos      - neumonía   -bronquitis     -dolor de garganta
-dificultad para respirar    - parásitos   - heridas    - dolor de oído    
- mala circulación      - dolor en las articulaciones      - espasmos

INFORMACIÓN SOBRE EL AJO:

Nombre Latín: Allium Sativum
Parte utilizada: Bulbo
Energía y sabor: Energía caliente, sabor picoso.


Dosis para niños:  1/2 cucharadita de jarabe cada hora, aceite o jugo, o 1/3 diente a 1 diente una o dos veces al día.

Se puede preparar como: condimento, comida, jarabe,  aceite, tintura, gotas para los oidos, pasta, té, arreglo floral, jugo.


JUGO DE AJO:
El jugo de ajo es uno de los mejores remedios para los problemas de los pulmones como tos, resfriados, bronquitis, neumonía, congestión pulmonar y mocos.
Tomar 1/2 cucharada cada hora o cuando se necesite. Guardar en un frasco en el refrigerador.

Receta:
-Presionar o machacar 1 o 2 dientes de ajo en suficiente vinagre de manzana o aceite de oliva para cubrirlos y mezclar bien.
- Dejar reposar por un día o dos.
- Poner la mezcla en una manta de cielo y exprimir repetidamente recolectando el jugo en una taza.

Dato curioso:
Durante la segunda guerra mundial había una gran demanda de ajo. Su jugo se diluía con agua, se ponía en bolitas de musgo esterilizado y se aplicaba a las heridas. Esto prevenía las infecciones y las curaba rápidamente.



TINTURA DE VINAGRE DE AJO :

Esta tintura de  vinagre es buena para las infecciones en los senos nasales, las gripas, la congestión por mocos y molestias en los pulmones. Se puede mantener hasta por dos años. Guardar en una botella de vidrio en un lugar oscuro.
-Utilizar partes iguales de lo siguiente: cebolla y ajo picado, gengibre fresco y rábano rallado, semillas de mostaza y granos de pimienta negra.
- Picar las hierbas.
- Combinar las semillas y pimienta.
- Añadir 1 o más chiles de pimentón (dependiendo de qué tan picoso se quiera)
- Mezclar todo en una botella de vidrio.
- Vertir el vinagre en la botella, dejando una capa de 1 " sobre las hierbas.
Agitar la botella diariamente por dos semanas para mezclar las hierbas y el líquido. 
- Colar: poner una tela de algodón sobre un colador arriba de un platón y vertir el vinagre de la mezcla. Apretar bien las hierbas hasta extraer el líquido remanente. Colar una segunda vez.
-Añadir una parte de miel o de glicerina por tres partes del vinagre en tintura para preservarlo.
-Embotellas poniendo en una botella limpia. Poner una etiqueta con nombre y fecha. 

Traducido por El Vibrero
Fuente: Tierra, Lesley. A Kid´s Herb Book   Ed. Robert D. Reed Publishers. E.U. 2000. 

30.9.14

Olvidémonos de las duchas cortas, o por qué el cambio personal no implica un cambio político.




Por Derrick Jensen


                                    




¿Acaso alguna persona en su sano juicio se lanzaría de cabeza al cubo de la basura para parar a Hitler?, ¿O creería que el hacer composta habría acabado con la esclavitud, o lograría la jornada de ocho horas de trabajo? ¿Se creería que cortar leña y acarrear agua habría sacado a los presos de las cárceles zaristas, o que bailar desnudo alrededor del fuego ayudaría a elaborar la ley de derecho al voto de 1957, o la ley de derechos civiles de 1964? Entonces, ¿por qué ahora, con el mundo entero en juego, hay tanta gente que se retrotrae a las “soluciones personales”? Una parte del problema es que hemos sido víctimas de una campaña sistemática de desorientación. La cultura del consumo y el pensamiento capitalista nos han enseñado a sustituir por actos de consumo individual la resistencia política organizada. La pelicula “Una verdad incómoda” ayudó a elevar la conciencia sobre el calentamiento global.
Pero ¿se dieron ustedes cuenta de que todas las soluciones que presentaba tenían que ver con el consumo personal, con cambiar las bombillas a bajo consumo, inflar las ruedas, conducir la mitad, etc. y que no tenían nada que ver con quitar el poder a las grandes empresas o parar el crecimiento económico que está destruyendo el planeta? Si cada persona en los EE. UU. hubiese hecho lo que la película sugería, las emisiones de carbono de los EE. UU. se habrían reducido apenas un 22%. El consenso científico es que hay que reducir al menos el 75% de las emisiones.
O hablemos del agua.
Oímos con mucha frecuencia que el agua empieza a escasear en el mundo. Hay gente que muere por falta de agua. Los ríos se van secando por falta de agua. Es por ello por lo que tenemos que darnos duchas más cortas. ¿Ven la desconexión? ¿Soy acaso responsable del agotamiento de los acuíferos por darme duchas? Pues no, porque más del 90% del agua que utilizan los seres humanos la consume la agricultura y la industria. Y el 10 por ciento restante se divide entre los usos municipales y el consumo humano real. En general, los campos de golf municipales consumen tanta agua como los habitantes de los municipio. Los seres vivos (humanos y peces) no se están muriendo porque el mundo se esté quedando sin agua, sino porque el agua se está robando. 
O Hablemos de energía.
Kirkpatrick Sale lo resumió con acierto: La historia se ha repetido en los últimos 15 años: el consumo residencial individual en coche privado es apenas un cuarto de todo el consumo; la gran mayoría del consumo (energético) es comercial, industrial, corporativo de la agricultura mecanizada y gubernamental (olvidó mencionar el militar). Por tanto, incluso aunque todos nosotros fuésemos en bicicleta y nos calentásemos con estufas de leña, ello supondría un impacto inapreciable en el uso energético, en el calentamiento global y en la contaminación atmosférica”. O hablemos de desechos.
En 2005, la producción municipal de basura fue de unos 705 kilos per capita (en realidad, lo que ponemos en el cubo de la basura) en los EE. UU. Supongamos que es usted un activista muy exigente y con una forma de vida muy sencilla y reduce esto a cero. Recicla todo. Lleva las bolsas de la ropa para hacer compras. Arregla el tostador, sus dedos sobresalen por la puntera de sus zapatillas. Pues aún así, no es suficiente. Dado que la basura municipal no sólo incluye a la residencial sino también la que emana de las oficinas públicas y de los negocios, se va en manifestación a estas oficinas, con los panfletos de reducción de desechos en la mano y les convence para eliminar la parte de la basura que a usted le corresponde. Vaya, hay malas noticias: la basura municipal apenas supone el 3 por ciento de toda la producción de residuos en los EE. UU. Trataré de explicarme. No estoy diciendo que no debamos vivir de forma más sencilla. Yo mismo vivo de forma razonablemente sencilla, pero no creo que el no comprar mucho (o no conducir mucho o no tener hijos) sea un poderoso acto político o que sea profundamente revolucionario. No lo es.
Los cambios personales no significan cambios sociales. Por tanto ¿cómo es que ahora y especialmente con el mundo en una encrucijada, hemos llegado a aceptar estas respuestas absolutamente insuficientes? Creo que en parte es porque estamos en un doble aprieto. Y un doble aprieto es cuando se ofrecen varias opciones, pero sea cual fuere la escogida, siempre se pierde y no es posible retirarse.
A estas alturas, debería resultar bastante fácil reconocer que cada acción que implica a la economía industrial es destructiva (y no deberíamos pretender que la energía solar fotovoltaica, por ejemplo, nos sacará de esto, ya que también exige minería e infraestructuras de transporte en cada punto del proceso de producción; y lo mismo puede decirse de cualquier otra tecnología de las llamadas “verdes”. Por tanto, si elegimos esta opción, si participamos ávidamente en la economía industrial, podemos creer a corto plazo que ganaremos, porque acumulamos riqueza, que es el signo del “éxito” en esta cultura. Pero, en realidad, perdemos, porque la civilización industrial está acabando con el planeta, lo que significa que todo el mundo pierde.
Si elegimos la otra opción, la de vivir de manera más sencilla, esto causa menos daño, pero no se consigue evitar que la economía industrial acabe con el planeta y podemos llegar a pensar a corto plazo que ganamos, porque nos sentimos más puros e incluso no tenemos que dar todo de nosotros (apenas lo suficiente para justificar que no se pare el horror), pero también en este caso realmente perdemos, porque la civilización industrial sigue cargándose el planeta, lo que significa que todos perdemos.
La tercera opción, que consiste en actuar de forma decisiva para frenar la economía industrial, produce mucho miedo por varias razones, incluyendo alguna, aunque no sólo esa, de que perdemos algunos de los lujos (como la electricidad) a los que nos hemos acostumbrado desde que nacimos y por el hecho de que aquellos que están en el poder pueden intentar matarnos si impedimos, de forma seria, su capacidad de explotar al mundo, aunque ninguna de estas razones altera el hecho de que sea una opción mejor que la de un planeta muerto.
Cualquier opción es mejor que la de un planeta muerto. Además de lo improbable de promover los tipos de cambios necesarios para evitar que esta cultura termine aniquilando el planeta, hay al menos otros cuatro problemas al considerar los sencillos modos de vida como un acto político (contrariamente a vivir de forma sencilla porque es lo que uno desea hacer). El primero es que se postula sobre la errónea noción de que los seres humanos necesariamente dañan su entorno. Vivir de forma simple como un acto político, consiste solamente en reducir el daño, ignorando que los seres humanos pueden ayudar a la Tierra tanto como pueden dañarla.
Podemos rehabilitar los cauces, podemos eliminar los efluentes invasivos, podemos eliminar las (re)presas, podemos trastocar el sistema político inclinado hacia los ricos y hacia los un sistema económico extractivo, podemos destruir el sistema económico que está destruyendo el mundo real y físico. El segundo problema, y éste es considerable, es el que asigna la culpabilidad a las personas, y muy especialmente a los más desfavorecidos, en vez de adjudicársela a aquellos que realmente detentan el poder en este sistema, y al sistema en sí. Kirkpatrick de nuevo: “La culpabilización absolutamente individualista del qué-puedes-hacer-tú-para-salvar-la-tierra es un mito. Nosotros, como individuos, no hemos creado la crisis y no podemos resolverla.”
El tercer problema es que aceptamos la redefinición capitalista que nos convierte de ciudadanos en consumidores. Al aceptar esta redefinición, reducimos nuestras posibles formas de resistencia a consumir o a no consumir. Los ciudadanos tienen muchas más tácticas de resistencia a su disposición, incluyendo el votar, o no votar, postularnos, hacer panfletos, boicotear, organizarnos, agruparnos, protestar y cuando un gobierno atente contra la vida o la libertad y contra la búsqueda de la felicidad, tenemos el derecho de alterarlo o abolirlo.
El cuarto problema es que el punto final de la lógica que subyace bajo las formas de vida sencillas, entendidas como un acto político, es suicida. Si cada acto en una economía industrial es destructivo; si deseamos frenar esa destrucción y si no tenemos voluntad o somos incapaces de preguntarnos (y mucho menos de destruir) las infraestructuras intelectuales, morales, económicas o físicas que hacen que cada acto de la economía industrial sea destructivo, entonces se puede llegar a creer que causaremos la menor destrucción posible si morimos.
La buena noticia es que hay otras opciones. Podemos seguir los ejemplos de los valientes activistas que vivieron en tiempos difíciles. He mencionado la Alemania nazi, la Rusia zarista, a los pacifistas estadounidenses que hicieron mucho más que manifestar su pureza moral; se opusieron activamente a las injusticias que les rodeaban. Podemos seguir el ejemplo de aquellos que recordaron que el papel de un activista no consiste en navegar en los sistemas opresivos con tanta integridad como sea posible, sino más bien en enfrentarse y derribar estos sistemas.

25.9.14

Noticias: Celebración del Día Nacional del Maíz


Por quinta ocasión se celebrará el Día Nacional del Maíz a lo largo y ancho del país

Organizaciones campesinas, de consumidores, grupos ambientalistas, de derechos humanos, intelectuales, artistas y estudiantes integrados en Campaña Nacional Sin Maíz no hay País y en el colectivo Carnaval del Maíz conmemorarán por quinto año consecutivo el Día Nacional de Maíz, el próximo domingo 29 de septiembre de 2013, bajo la consigna de ¡Ahora es cuando, para luego es tarde! Dejemos germinar nuestra semilla contra el hambre”.
     
BOLETÍN DE PRENSA: 26 de septiembre de 2012, México D.F.
- La Campaña Nacional Sin Maíz no hay País y el Carnaval del Maíz se suman este año bajo el lema “¡Ahora es cuando, para luego es tarde! Dejemos germinar nuestra semilla contra el hambre”
- Exigen al Estado que, con base en la obligaciones que le impone la Constitución Política de México, se preserven nuestros alimentos elaborados a base de maíz, con semillas nativas, bajo el sistema milpa.
- Mensaje de esperanza en medio de la incertidumbre y el autoritarismo.


En conferencia de prensa representantes de ambos colectivos expresaron que “diversas organizaciones en diferentes entidades de México, han impulsado este día con la finalidad de celebrar, y ahora más que nunca, para defender nuestro maíz y la biodiversidad que se genera en el sistema milpa, frente a las intentos de grandes capitales transnacionales de apropiarse y arrebatarnos esta planta fundadora de nuestra historia”.
Bajo el argumento de que -por siglos, gracias a la milpa y a los pueblos que la siembran, las y los mexicanos hemos gozado de una buena alimentación. Ahora el campo agoniza no por causa de sus campesinas y campesinos, sino porque los poderosos les despojan de todo incentivo y posibilidad de seguir sembrando su tierra, y los condenan a migrar en las peores condiciones- los integrantes de organizaciones campesinas, productoras, ambientalistas, académicas, de derechos humanos y de consumidores y jóvenes, hicieron un llamado al pueblo de México a hacer milpa, convencidos que éste es el momento de actuar, y que después será demasiado tarde.
Con dicha festividad la Campaña Nacional Sin Maíz no hay País y el colectivo Carnaval del Maíz buscan elevar el mensaje de la urgencia por reactivar al campo mexicano en su producción y comercialización de alimentos, reconocer a las y los campesinos mexicanos que alimentan al país, generar conciencia entre los consumidores, y exigir la implementación de políticas agroalimentarias acordes a los derechos humanos, el medio ambiente, la biodiversidad y la salud de todas las personas. Las organizaciones sociales exigieron al Estado que, con base en la obligaciones que le impone la Constitución Política de México, se destinen todos los recursos posibles, y generen las condiciones necesarias para preservar nuestros alimentos elaborados a base de maíz, por campesinos y con semillas nativas.
Asimismo comunicaron ampliamente que “Este Día del Maíz, es una invitación para que todos y todas nos sumemos a la protección de nuestro maíz nativo, recordando que es la herencia que nos han dejado nuestros ancestros, el regalo de nuestra tierra para el mundo y uno de los sustentos económicos y culturales de nuestro país. Ahora es cuando, invitamos a los frentes, redes, plataformas, organizaciones, colectivos, grupos, asambleas, movimientos, mujeres y hombres en busca de la construcción de una vida justa y digna; para que sembrando esperanzas, entretejiendo esfuerzos -ante el abandono del campo mexicano y las amenazas de los transgénicos para la gran diversidad de maíces nativos- evitemos que sea demasiado tarde. Invitamos a alimentarnos del campo y de lo que las familias campesinas en él producen; invitamos a compartir alimentos con nuestros hermanos y hermanas, pues es signo de vida, de comunidad y de fortalecimiento de las luchas. Necesitamos reactivar el campo y al campesinado plenamente en una Cruzada no contra el hambre, sino por una alimentación digna, sana y suficiente. Ahora es tiempo de alimentarnos de forma comunitaria, respetuosos de la naturaleza, y evitando en todo momento la imposición del mal comer.
Los voceros señalaron que se han reportado eventos de celebración en diversas entidades del país, dentro de las que destacan, Morelos, Estado de México, Colima, Tlaxcala, Guanajuato, Chiapas, Puebla, Oaxca, Guerrero, incluso en California EU. En el Distrito Federal la cita es las 11:00 am en el Monumento a la Madre, ubicado a unos pasos de la parada del metrobus Reforma, donde se hará una Caminata Carnavalezca con un performance de la Milpa y Quetzalcóatl al Monumento a la Revolución para compartir alimentos basados en maíz.
La comisión organizadora del evento en la Ciudad de México denunció que: “A pesar de los esfuerzos para que esta celebración fuera como desde hace 5 años en el Zócalo, nos encontramos con que uno de los principales espacios públicos en la ciudad de México, en el cual transitan miles de personas al año, se ha visto bloqueado por policías federales y granaderos del Distrito Federal desde hace aproximadamente dos semanas, agudizando las violaciones sistemáticas de nuestras garantías individuales al libre tránsito, como nuestro derecho de libre manifestación, la cual se enmarca como un evento cultural que año con año se realiza conmemorando al maíz”
Las diversas organizaciones, colectivos y movimientos que componen la Campaña Nacional Sin Maíz No Hay País, y el Carnaval del Maíz, compartieron que el mensaje es de esperanza en medio de la incertidumbre y el autoritarismo.
“¡Ahora es cuando, para luego es tarde! Dejemos germinar nuestra semilla contra el hambre”
Campaña Nacional Sin Maíz No Hay País
Carnaval del Maíz
Mesa:
  • Carnaval del Maíz: Zaira Aldaz Pablo (044) 55-54-33-50-87
  • CONOC: Francia Gutiérrez Hermosillo (044) 55-39-22-68-98
  • Semillas de vida A.C: Adelita San Vicente Tello (044)55-26-53-77-00
  • COA: Julieta Ponce Sánchez. (044)55-54-03-15-65

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