Visiones e Intentos de este proyecto

La visión principal que nos guía es ir creando, explorando, difundiendo empezando desde lo pequeño, lo cercano, lo inmediato, para así ir creciendo en espiral pero siempre de una forma envolvente para que no queden espacios desatentidos en una dimensión demasiado grande para nuestra capacidad de intuír, reflexionar y accionar.

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23.6.15

MÉXICO TIENE 30 DE LOS 32 TIPOS DE SUELO EXISTENTES


• La diversidad geológica del país favorece la presencia de gran variedad de materiales que, al formar la superficie, le otorgan características únicas, expuso Gerardo Cruz Flores, profesor de la FES Zaragoza de la UNAM
Para formar un centímetro de suelo productivo se requieren de uno a cuatro siglos; se conforma de materiales minerales y orgánicos sometidos al clima, la topografía, la biota (vegetación y fauna) y a la influencia del tiempo geológico y la acción del hombre. La génesis de la tierra requiere desde miles hasta millones de años, explicó Gerardo Cruz Flores, profesor de la Facultad de Estudios Superiores (FES) Zaragoza.
La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) reconoce 32 tipos; “en este aspecto, México es diverso, al poseer casi 30. Nuestra nación es rica a nivel biológico, edafológico, climático, orográfico y hasta geológico, es decir, tenemos una gran variedad”.



La tierra es un cuerpo natural proveedor de los nutrimentos requeridos por las plantas, así como del agua y aire necesarios para su respiración y absorción. Ésta se forma a partir de factores variados donde interviene la regolita, el relieve, topografía, actividad biológica, el clima y la biota, agregó al impartir la conferencia Suelos de México y su potencial productivo.
La diversidad geológica del país favorece una gran variedad de materiales que, al integrar la superficie, le otorgan características únicas. Si a esto agregamos que México tiene una distribución geográfica con costas en ambos lados del territorio e influencia marina constante, veremos que la precipitación y presión atmosférica influyen sobre la distribución de particularidades, no sólo en climas, sino en microclimas, añadió en el marco del Año Internacional de los Suelos.
La ciencia debe tomar en cuenta esos factores para entender el proceso de formación referido —como la influencia de la biota, atmósfera, litósfera, hidrósfera e incluso actividad humana— y considerar diferentes componentes, como sus fracciones gaseosa, líquida, mineral y la gama de organismos que viven ahí, subrayó el profesor.


El científico planteó a los estudiantes de biología de la FES Zaragoza la incógnita: ¿qué tipo de problemas físicos o químicos deben vencer las plantas para desarrollarse?
“En condiciones de alta acidez, factores de toxicidad o deficiencia nutrimental, se altera el crecimiento y desarrollo vegetal, por lo que debemos poner atención a estos aspectos”, explicó Cruz Flores.
Las carencias de un terreno pueden ir desde una nitrificación deficiente o un desbalance de cationes hasta concentraciones de calcio, magnesio y potasio, o solubilidad de fósforo y molibdeno a niveles bajos. Además, puede ser tóxico ante presencias elevadas de hidrógeno, manganeso y hierro.
También existen superficies hidromorfas que inducen estrés por exceso de humedad, pues al carecer de oxígeno, disminuye la absorción de nutrimentos.
Para incrementar la producción agrícola sin deteriorar el ambiente (con plaguicidas, pesticidas, fungicidas) es necesario mejorar las técnicas de diagnóstico nutrimental y determinar el momento oportuno para suministrar fertilizantes. “Incluso se podría emplear flora con alta eficiencia en uso de los nutrimentos suministrados”, concluyó.

Conoce más de la Universidad Nacional, visita:
www.dgcs.unam.mx

17.9.11

La vida en el suelo del bosque

Suelo del Bosque: Hogar de los pequeños trabajadores escondidos


El bosque es un habitat  lleno de energía invisible. Es el hogar de millones de héroes no muy conocidos: los descomponedores, que descomponen muchas toneladas de desechos animales y vegetales a lo largo de un año.  A través de la descomposición, importantes minerales y nutrientes son devueltos al suelo donde de nuevo pueden ser reincorporados por las plantas.
Gracias a la gran copa de los arboles, el suelo del bosque permanece fresco, oscuro y húmedo, libre de los vientos y protegido de cambios extremos en la temperatura.  Es un hábitat extremadamente rico ya que cada año una vasta cantidad de hojas muertas, agujas de pino, semillas y otros materiales de las plantas se van asentando en el piso del bosque. Aquí todos estos materiales se vuelven parte de las capas conocidas como la hojarasca.
Al examinar las capas de hojarasca se nos revela mucho del proceso y las etapas de la descomposición que ocurre en el suelo del bosque. En la superficie las hojas aparecen intactas y podemos encontrar las que se acaban de caer y también las que ya están secas y cafés. Debajo de esta capa  las hojas están un poco más húmedas y muchas veces ya están perforadas con muchos hoyitos chicos que han sido hechos por el trabajo de diminutos insectos y ácaros. Estos hoyitos permiten la entrada de bacterias y hongos en los tejidos interiores de la hoja para comenzar el proceso de descomposición.  Más abajo podemos encontrar los esqueletos de las  hojas en las que el suave tejido ha sido removido, dejando sólo  el tallo y una red intrincada de venitas. Si escarbamos más a fondo encontraremos hojas que están más oscuras con una textura resbalosa porque están cubiertas de microorganismos. En estas capas profundas también podremos encontrar hilos blancos de  hongos. Debajo de esto está la capa de humus, en donde el material vegetal ha sido descompuesto y transformado en fragmentos indistinguibles.  Finalmente la capa de hojas ha sido transformada de vuelta a los materiales básicos, los nutrientes que son tan importantes para la vida, acumulados aquí en los suelos de los bosques.
¿Qué tipo de vida  se da en este hábitat especializado?. En una cucharadita de suelo puede haber billones de bacterias, millones de protozoos y miles de algas y hongos. Estos organismos obtienen su energía  de los materiales de las plantas y animales en descomposición.  La mayoría de estos organismos son tan pequeños que sólo pueden ser vistos con un microscopio, pero los hongos sí se pueden ver a simple vista. El cuerpo principal de un hongo consiste en masas de hifas subterráneas, que parecen como hilos blancos en el suelo o bajo la corteza de árboles muertos.


Una onza de suelo del bosque puede contener hasta dos millas de estos hilos de hongos . Los hongos son meramente los cuerpos frutales que aparecen cuando el hongo está listo para  producir las esporas. Los hongos descomponen la materia vegetal secretando enzimas en los tejidos vegetales y después absorbiendo los nutrientes que son soltados.
Una gran variedad de artrópodos, animales con patas y exoesqueletos duros, viven en las pulgadas de hasta arriba del suelo del bosque. Estos incluyen insectos, milípedos, y ácaros.  Los colémbolos  son insectos sin alas que viven entre las hojas caídas y en los huecos de las cortezas y en el suelo. Su comida consiste de pequeños materiales de restos de plantas.  Son notables por su método especial de locomoción – sus colas dobladas se estiran con tanta fuerza  que les permite saltar hasta dos pies en el aire. Podemos buscar también  al milípedo largo y con forma de tubo con su concha externa dura y segmentada y sus múltiples patas.
Los ácaros  son también importantes descomponedores, alimentándose de materiales animales y vegetales. Aunque cada ácaro no es más grande que  la cabeza de un alfiler, son tan numerosos como para conformar el 5 % del peso total de los suelos del bosque.



Un habitante más grande de los suelos del bosque es la salamandra roja que está brillantemente coloreada. Es el estado juvenil de la salamandra roja  es acuática. Por varios años vive en el suelo del bosque antes de regresar al estanque como adulto. Su color brillante les advierte a los predadores potenciales para que se alejen de ella, pues su piel contiene substancias venenosas.
Si escarbamos más debajo de la capa de hojas secas, podremos encontrar evidencia de los animales que hacen túneles. Los más importantes  son las lombrices. En vez de empujar  el suelo a un lado para hacer su túnel, las lombrices  se comen el suelo, moliendo el suelo y la materia vegetal en sus mollejas. Las lombrices consumen su propio peso en hojas y otras plantas cada 24 horas.  Sus túneles permiten que el agua y el aire penetren en el suelo y crean entradas para que los insectos, las bacterias y los hongos pueden internarse en el suelo y también ayudar a descomponer los desechos.
Mientras se van alimentando a través del suelo, las lombrices también lo enriquecen con sus excrementos (castings) , que contienen  cantidades sustanciosas de  nitrógeno, fósforo y potasio.  Además las lombrices son una gran fuente de alimento para muchas otras criaturas que viven en el suelo como los topos,  musrañas y varios reptiles y anfibios.
El cuerpo de una lombriz está compuesto por una serie de anillos o segmentos. La punta delantera de una lombriz de tierra es la que está más cerca al clitellum o banda, una sección alargada del tamaño de 5 o más segmentos, localizada como a la mitad de su cuerpo. La punta de la lombriz está equipada con su boca y otros órganos vitales. Continúa viva incluso si la lombriz es partida y se puede regenerar y crear una nueva cola. Las lombrices respiran a través de su piel, que debe permanecer húmeda o si no se sofocan. Para viajar una lombriz primero se estira y después jala su otra punta hacia delante.
Otro animal que hace túneles es la musaraña que está muy bien adaptada para hacer túneles en el suelo, con su nariz hecha de cartílagos que le sirven como una pala y su cuerpo cubierto de pelo. Este pequeño mamífero es conocido por ser muy feroz porque puede atacar casi a cualquier cosa. La musaraña tiene un alto nivel metabólico y debe comer a cada hora, haciendo que no puede hibernar. El menú de una musaraña puede incluir caracoles, insectos, pájaros, lombrices, ratones, pájaros y otros pequeños mamíferos.
La mayoría de la gente disfruta de un paseo a través del bosque, pero pocos nos damos cuenta de que debajo de nuestro pies está otro mundo con su comunidad única de habitantes. En este ambiente aparentemente estático, el proceso de descomposición, de transformar vastas cantidades de desechos de plantas y animales en sus componentes elementales está ocurriendo. Aunque no podemos ver este mundo a simple vista, podemos encontrar evidencia todo a nuestro alrededor, como cuando observamos más de cerca el suelo del bosque. 




Fuente Biblioráfica :   Lingelbach, Jenepher y Purcell, Lisa. Hands on Nature    Ed. University Press, E.U. , 2000.
Traducción por El Vibrero.

7.5.11

Dirt, un documental sobre el suelo

Este documental nos abre los ojos a reconocer que la verdadera riqueza en este mundo depende de la vida en el suelo y nos muestra cómo la agricultura comercial industrial y el crecimiento de las ciudades mal planeadas que no saben aprovechar la lluvia y cubren todo de asfalto, están acabando con el delicado balance de la piel de la tierra, mostrando también diversas iniciativas que buscan recuperar el suelo o desarrollar nuevas variedades de plantas como el trigo pero que sean perennes y que al tener raíces mucho más grandes que los granos anuales,ayudarán a crear una agricultura permanente que no degrada el suelo sino que lo enriquezca, ese es el proyecto de Wes Jackson del Land Institute. Muy inspirador!


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