Paso a paso, buscando nuestro lugar en el mundo y siguiendo nuestro camino de corazón, vamos dejando aquí documentados los misterios que nos inspiran en esta travesía.
Visiones e Intentos de este proyecto
La visión principal que nos guía es ir creando, explorando, difundiendo empezando desde lo pequeño, lo cercano, lo inmediato, para así ir creciendo en espiral pero siempre de una forma envolvente para que no queden espacios desatentidos en una dimensión demasiado grande para nuestra capacidad de intuír, reflexionar y accionar.
1.5.18
6.11.17
La Humanidad no conoce la naturaleza
La Humanidad no conoce la naturaleza
Masanobu Fukuoka (1978:15)
¿Por qué es imposible conocer
la naturaleza?.
Lo que se concibe como naturaleza es solamente
la idea de la naturaleza surgiendo de la mente de cada uno de nosotros.
Aquellos que ven la verdadera naturaleza son los niños. La ven sin pensar
directa y claramente. Incluso cuando se conocen los nombres de las plantas no
se ve la naturaleza en su forma verdadera.
Un objeto visto aisladamente de
la totalidad no es una cosa real. Cuando especialistas en varias materias se
reúnen y observan un tallo de arroz, el especialista en fitopatología sólo ve
los daños causados por los insectos, y el especialista en nutrición vegetal solamente
ve el vigor de la planta. Esto es inevitable tal y como están las cosas ahora.
Como ejemplo, le dije al profesor del centro de investigaciones de Kochi cuando
estaba investigando la relación entre las cicadelas de arroz y las arañas en
mis campos: “Profesor, ya que está investigando sobre las arañas, solamente
está interesado en uno de los muchos depredadores naturales de las cicadelas.
Este año aparecieron arañas en grandes
cantidades pero el año pasado fueron sapos.Antes de esto fueron las ranas
las que predominaron. Hay innumerables variaciones”.
Es imposible para la
investigación especializada comprender la función de un sólo depredador en un
cierto momento dentro de la complejidad de las relaciones entre los insectos.
Hay estaciones en las que la población de las cicadelas es baja porque hay
muchas arañas. Hay veces que llueve mucho y las ranas ocasionan la desaparición
de las arañas, o veces en que llueve muy poco y no aparecen ni cicadelas ni
ranas. Los métodos de control de insectos que ignoran las relaciones entre los
mismos insectos son verdaderamente inútiles. La investigación entre arañas y
cicadelas debe también considerar la relación entre ranas y arañas. Cuando las
cosas han alcanzado este punto hará falta un experto en ranas.
También tendrán que unirse al
grupo de expertos en arañas y cicadelas otro en arroz, y otro experto en
utilización de agua. Más aún, hay cuatro
o cinco clases diferentes de arañas en estos campos. Recuerdo algunos años
cuando alguien vino corriendo a casa temprano por la mañana para preguntarme si
había cubierto mis campos con una red de seda o algo parecido. No podía
imaginarme de lo que estaba hablando, así que apresuradamente salí de casa a
ver lo que pasaba. Habíamos acabado de cosechar el arroz y, durante la noche,
el rastrojo y las hierbas bajas habían sido completamente cubiertos con telas
de araña como si fuese con seda. Ondeando y centelleando bajo la neblina
matinal, constituían una magnífica visión. Lo maravilloso de esto es que cuando
ocurre, solamente una vez cada muchos años, dura nada más que un día o dos. Si
observas atentamente, ves que hay varias arañas en cada pulgada cuadrada. Hay
tantas en el campo que casi no hay espacio entre ellas. ¡En 10 áreas cuántos
miles, cuántos millones deben haber! Cuando vas a ver el campo dos o tres días
más tarde, se observa que filamentos de telarañas de varias yardas de longitud
se han roto y están ondeando en el viento con cinco o seis arañas adheridas a
cada uno de ellos. Es como cuando las semillas vellosas del diente de león son
transportadas por el viento.
Las jóvenes arañas se adhieren a los filamentos y
son enviadas navegando hacia el cielo. El espectáculo es un asombroso drama
natural.Viendo esto entiendes que los poetas y artistas tendrán que unirse al
grupo.
Cuando se esparcen productos químicos sobre el campo todo esto se
destruye en un instante. Yo una vez pensé que no había nada malo en esparcir
ceniza de madera en los campos. El resultado fue consternante. Dos o tres días
más tarde el campo estaba completamente desprovisto de arañas. Las cenizas
habían causado la desintegración de los filamentos de las telarañas. ¿Cuántos
miles de arañas perecieron víctimas de un simple puñado de esta aparentemente
inocua ceniza? Aplicar un insecticida no es simplemente cuestión de eliminar a
las cicadelas junto con sus depredadores naturales. También se afecta a otros
muchos dramas esenciales de la naturaleza. El fenómeno de éstos grandes
enjambres de arañas, que aparecen en los campos de arroz durante el otoño y que
como artistas escapistas desaparecen en una noche, no se comprende todavía.
Nadie sabe de dónde vienen, cómo sobreviven el invierno, o a dónde van cuando
desaparecen.
Así que la utilización de productos químicos no es únicamente una
cuestión que deban resolver los entomólogos. Filósofos, religiosos, artistas
poetas deben también ayudar a decidir si es permisible o no el uso de productos
químicos en la agricultura y cuáles pueden ser las consecuencias incluso de la
utilización de abonos orgánicos. Nosotros cosechamos cerca de 5.800 Kg. de
arroz y 5.800 Kg. de cereal de invierno por hectárea en estos campos. Si la
cosecha alcanza los 7.800 Kg./ha como ocurre algunas veces, puede que no sea
posible encontrar una cosecha mejor en todo el país. Dado que la tecnología
avanzada no ha tenido nada que ver con el cultivo de este grano esto se
presenta como una contradicción ante las presunciones de la ciencia moderna.
Cualquiera que viniera y viese estos campos y aceptase su testimonio, sentiría
profundas dudas sobre la pregunta de si los hombres conocen o no a la
naturaleza, y de si la naturaleza puede o no ser conocida dentro de los
confines del entendimiento humano. La ironía es que la ciencia ha servido
solamente para mostrar cuán pequeño es el conocimiento humano.
Masanobu Fukuoka
La Revolución de una brizna de paja.
Texto completo disponible en:
15.6.16
1.5.16
Tierra y libertad: luchas campesinas por la humanidad
Por: Silvia Ribeiro*
De Palestina a Brasil,
pasando por Indonesia, Sri Lanka, Mozambique, País Vasco, Kurdistán,
países europeos y latinoamericanos, llegaron hasta la Amazonia más de
170 delegadas y delegados de la Vía Campesina, pescadores artesanales y
otros movimientos y organizaciones sociales, a la Conferencia
internacional sobre reforma agraria en Marabá, Pará, Brasil, del 13 al
17 de abril de este año. La cita tenía mucha historia, razones y
urgencias, además de abrazar desde los movimientos de todo el mundo el
acto de memoria y protesta a 20 años de impunidad de la masacre de 19
campesinos en Eldorado dos Carajás en 1996, crimen de Estado a favor de
latifundistas y por mano de la policía militar.
A 20 años de esa masacre de campesinos sin tierra, que motivó que La
Vía Campesina declare el 17 de abril Día Mundial de las Luchas
Campesinas, la criminalización y represión de campesinos, trabajadores
rurales, defensores de territorios y derechos, incluso en regiones como
Europa, sigue siendo un tema que atravesó las participaciones en la
Conferencia, desde todas las esquinas del planeta.Situación más grave aún sabiendo que la lucha por la tierra y por seguir siendo campesinas y campesinos, no sólo es justa, es un aspecto fundamental de la sobrevivencia de todos, estemos en campo o ciudad, y es un elemento esencial para responder a las más graves crisis planetarias.
Un 70 por ciento de los habitantes del planeta se alimentan gracias a la producción campesina, la pesca artesanal, la recolección de alimentos silvestres, las huertas urbanas. Pese a este notable aporte, solamente tienen 25 por ciento de la tierra agrícola global. (Grain, 2014, goo.gl/6uR1R7) 90 por ciento son campesinos e indígenas y hay millones de trabajadores agrícolas sin tierra. En casi todo el planeta, sufren ataques permanentes a sus modos de vida, tierras y recursos, además de políticas públicas discriminatorias, clientelares o para generar dependencia.
Sus tierras, en muchos casos las que quedaron después de ser desplazados de las praderas más fértiles, siguen siendo codiciadas y arrebatadas por grandes inversionistas, sea para instalar monocultivos de granos de exportación y/o árboles, para explotar otros recursos, para abrir paso a proyectos de infraestructura, energía, ampliación especulativa de mancha urbana, para transporte para todos esos emprendimientos o hasta para especular con mercados de carbono. O deben abandonarlas porque les secan y contaminan las fuentes de agua.
En todos los casos, la vida, las culturas, la enorme y esencial contribución histórica y presente de las formas de vida campesina e indígenas, parece siempre quedar en último lugar. No sólo en políticas que favorecen los intereses corporativos, también por el mito falso de que campesinos e indígenas producen poco, cuando en realidad son responsables de la alimentación de la mayoría de la población mundial.
La contracara es que el sistema alimentario agroindustrial,
dominado por empresas trasnacionales, ocupa la mayor parte de la tierra y
usa entre 70 y 80 por ciento de todos los combustibles y agua que se
usan en la producción alimentaria, contaminando con agrotóxicos suelos,
aguas y la comida de todos, con enorme desperdicio de alimentos desde el
campo a los hogares. Esto es el principal factor de cambio climático,
aunque solamente alimenta 30 por ciento de la población mundial y emplea
una ínfima parte, la mayoría en semiesclavitud o salarios miserables.
Estas condiciones hacen que la lucha campesina por la tierra sea aún
más importante. La conferencia de Marabá afirmó esa lucha, pero también
dejó claro que su camino va mucho más allá. A partir de reflexiones y
experiencias acumuladas en sus regiones, creciendo las conclusiones de
su conferencia internacional de 2012 en Indonesia, plantearon nuevas
metas y desafíos. Integraron a sus metas el concepto de reforma agraria
popular, propuesto desde el trigésimo Congreso del Movimiento Sin Tierra
de Brasil: la producción alimentaria es un tema de toda la sociedad y
requiere ser asumida por todos los movimientos. La necesidad de
alimentos es de todos, así como los impactos en salud, ambiente,
sociales, económicos, culturales que el sistema agroalimentario
conlleva. El sistema industrial es controlado por unas cuantas empresas
trasnacionales que operan en todo el planeta y son un pilar fundamental
del sistema de explotación global. Otros desafíos que formularon fue
pasar de la lucha por la tierra a la defensa de territorios; integrar
los conceptos de autonomía y soberanía alimentaria; cambiar el modelo de
producción agrícola capitalista por otros basados en agricultura
ecológica y campesina, cuestionando no sólo la propiedad de la tierra,
sino también la matriz tecnológica que subyace al modelo capitalista;
fortalecer los procesos permanentes de reflexión y formación política y
teórica; desarrollar y crear medios propios de comunicación, a la par
que denunciar la manipulación informativa de medios masivos; afirmar la
lucha feminista, de género y por diversidad sexual; construir alianzas
con otros movimientos y luchas urbanas y rurales; articularse a nivel
internacional, especialmente contra trasnacionales, contra la
criminalización; afirmar la solidaridad internacional en zonas de guerra
como Palestina y Kurdistán.
Cuando lanzaron la convocatoria de la conferencia, no sabían que coincidiría con el reality show
de votos comprados en el Congreso de Brasil para esta nueva clase de
golpes de Estado. La conferencia lo denunció y expresó todo el apoyo a
los movimientos contra el golpe. Pero la mejor medida fue sin duda la
reflexión colectiva y crítica sobre lo construido, los errores, faltas y
aciertos, asumiendo un amplio espectro de nuevos desafíos.
*Integrante del Grupo ETC
Suscribirse a:
Entradas (Atom)






